Prácticas seguras para reducir los errores con los opioides dirigidas a los centros sanitarios y sociosanitario

Última actualización el 03/01/2024

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Introducción

A la hora de pautar un opioide  se han de identificar y establecer de forma consensuada unas "Prácticas seguras para el uso de opioides en pacientes con dolor", dirigidas a prevenir los errores de medicación y, en consecuencia, a reducir los eventos adversos prevenibles causados por los opioides

Este artículo se centra en aquellas prácticas dirigidas  a los centros sanitarios y sociosanitarios. 

En caso de querer conocer las prácticas dirigidas  a los  profesionales ir a prácticas seguras para reducir los errores con los opioides dirigidas a los profesionales sanitarios

Contenido del artículo

I. Prácticas generales

  • Los centros sanitarios deben establecer las prácticas generales que se recogen a continuación y que son comunes para todos los medicamentos de alto riesgo. Estas prácticas son también útiles para prevenir los errores de medicación con el resto de los medicamentos.

1.-Asegurar que los profesionales sanitarios pueden acceder desde cualquier punto del área sanitaria a la información esencial sobre los pacientes (edad, peso, etc.), a su historia de medicación completa y actualizada, y a los resultados de laboratorio, para utilizar adecuadamente estos medicamentos.

2.- Establecer un símbolo específico para identificar a los medicamentos de alto riesgo. Por ejemplo:

3.-Estandarizar los medicamentos de alto riesgo disponibles en el centro, limitando el número de presentaciones disponibles con diferentes dosis, concentraciones o volúmenes.

4.- Identificar los contenedores o cajetines donde se almacenen los medicamentos de alto riesgo en el servicio de farmacia y en las unidades asistenciales (botiquines, sistemas automatizados de dispensación de medicamentos) con el símbolo establecido.

5.- Disponer de protocolos, directrices, etc. para la utilización de los medicamentos de alto riesgo, que estén accesibles para los profesionales sanitarios y que se utilicen cuando se prescriben, preparan y administran estos medicamentos.

6.- Incorporar alertas informáticas (p.ej. dosis máximas, interacciones relevantes, duplicidades, etc.) en los sistemas de prescripción electrónica.

7.-Cuando no se dispone de prescripción electrónica, utilizar recursos informáticos con hojas de prescripción definidas para ayudar en la prescripción de medicamentos de alto riesgo en situaciones concretas (p. ej. pacientes críticos) o en tratamientos con esquemas complejos .

8.-En los hospitales, establecer que se efectúe una validación farmacéutica de las prescripciones de los medicamentos de alto riesgo antes de iniciar su administración.

9.- Estandarizar y limitar las concentraciones de las soluciones para infusión de los medicamentos de alto riesgo que se utilizan en el centro para pacientes adultos y para pacientes pediátricos.

10.- Preparar en el servicio de farmacia las soluciones intravenosas estandarizadas de los medicamentos de alto riesgo que no se encuentran disponibles comercialmente, excepto si se necesitan en situaciones de emergencia.

11.- Utilizar bombas de infusión inteligentes para administrar los medicamentos de alto riesgo, con todas las funcionalidades de seguridad activadas, para interceptar y evitar errores de dosis o de velocidad de infusión. Mantener actualizada la biblioteca de medicamentos de las bombas y asegurar los controles de calidad periódicos.

12.- Establecer procedimientos de doble chequeo independiente en los puntos más vulnerables. Incorporar, si es posible, sistemas automatizados de verificación con lectores de códigos en la preparación, dispensación y administración de estos medicamentos.

13.- Disponer de antídotos en las unidades asistenciales para revertir o tratar la toxicidad de estos medicamentos, junto con recomendaciones para su uso, que reduzcan la gravedad de los posibles efectos adversos causados por los errores de medicación que se pueden producir.

14.-Asegurar que en los pacientes crónicos polimedicados en tratamiento con medicamentos de alto riesgo se revisa sistemáticamente la lista de su medicación, para que cualquier profesional sanitario, así como el paciente, familiares o cuidadores, dispongan de una historia de medicación completa, actualizada y veraz.

15.- Establecer prácticas de conciliación de la medicación en las transiciones asistenciales, particularmente en pacientes crónicos polimedicados en tratamiento con medicamentos de alto riesgo.

16.- Formar a los profesionales en los sistemas de prescripción electrónica y otras aplicaciones informáticas utilizadas en el manejo de la medicación, así como en las prácticas seguras con los medicamentos de alto riesgo.

17.- Establecer un plan formativo sobre medicamentos de alto riesgo para pacientes y familiares o cuidadores

 

II. Prácticas de prevención de errores en el caso de los opioides dirigidas a los centros sanitarios y sociosanitario

  1.  Disponer de protocolos actualizados que contemplen indicaciones de uso adecuado, pautas de inicio, mantenimiento y rescate, selección del medicamento, cálculos de dosis, cambios de dosis/opioide, manejo de pacientes de alto riesgo, interacciones y monitorización del tratamiento.
  2.  Disponer de protocolos actualizados que definan qué son pacientes sin tratamiento de mantenimiento previo con opioides (o pacientes naive) y pacientes con tratamiento de mantenimiento, y describir las diferencias en el abordaje de estos pacientes.
  3.  Desarrollar medidas específicas dirigidas a evitar los errores más frecuentes en el manejo de los opioides en pacientes con dolor crónico no oncológico.
  4. Incorporar herramientas de ayuda a la prescripción, administración y seguimiento de los tratamientos con opioides en los sistemas informáticos, con alertas sobre duplicidades de opioides, dosis máximas, interacciones, etc.
  5.  Denominar a los opioides que estén disponibles en diferentes formulaciones (p. ej. de liberación normal y retardada), utilizando el nombre comercial, además del nombre del principio activo, para evitar confusiones.
  6.  En los hospitales, limitar las presentaciones y dosis disponibles de cada opioide para minimizar el riesgo de error. ? Estandarizar las concentraciones de las mezclas IV de opioides en el hospital.
  7.  Establecer medidas de seguimiento de los pacientes que reciben analgesia controlada por el paciente u otras perfusiones intravenosas de opioides para el tratamiento del dolor, especialmente si reciben tratamientos concomitantes que potencian la toxicidad de los opioides o presentan factores de riesgo. 

Anexo

Recomendaciones__para_el_Uso_Seguro_Medicamentos_Alto_Riesgo-_2023.pdf

Última actualización el 03/01/2024

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